Que la alegría de la Navidad no se vea  en tus pantalones

Por Mauricio Ramírez  La  Verdad

La Navidad es sinónimo de alegría, una época llena de citas y celebraciones con familiares, amigos o compañeros de trabajo en las que repasamos lo bueno y malo del año y visionamos lo que haremos en el 2017, en medio de comidas y bebidas, además de dulces típicos, que nos tientan para saltarnos cualquier dieta. Ante estas tentaciones, ¿qué debemos hacer para no lamentarnos de las fiestas navideñas?

Lo primero es estar consciente que durante diciembre la tentación está al doblar la esquina y no hay que abstenerse de pasar tiempo placentero con quienes queremos, así que nada de volverse ermitaño.

Segundo, hay que ser cuidadosos con las cantidades de lo que comemos. Esto quiere decir nada de abusos, servir raciones razonables y ser selectivos, nos permitirá disfrutar de las comidas navideñas sin arrepentirnos después. La clave está en limitar las raciones, seleccionar lo que más nos guste y olvidar el resto.

Cuidado  con el  abuso  en las bebidas

Misma recomendación sobre lo que bebemos, incluidas las bebidas gaseosas, cervezas, vinos y cualquier licor, nos aportan muchas calorías. Asimismo, hay que preferir lo light y sin azúcar. Es necesario controlar la cantidad que tomamos, procurar saciar la sed con agua y utilizar el vino o el cava como acompañante por placer.

Otra cosa que debemos hacer es cocinar comidas menos calóricas, optar por preparar un menú menos energético, alejado de los fritos, rebozados o empanados. Una buena opción es el pavo, más sano que el cerdo o cordero, que lo puedes hacer asado o al horno en sus propios jugos, así como los pescados y los mariscos. Elige un postre que contenga principalmente fruta natural endulzada con fructosa. Lo más importante, aléjate de los helados, por ser fríos necesitan más azúcar.

El deporte no puede  faltar

Si habitualmente realizamos deporte, durante las Navidades es aconsejable que busquemos el tiempo para seguirlo haciendo. Si normalmente no lo hacemos es bueno que no esperemos a año nuevo para proponérnoslo, mejor empecemos a realizarlo antes.

Sí todas estas recomendaciones las estás leyendo tarde, donde tu cabeza y estómago se resienten todavía de ayer, puedes hacer la “dieta del día después”, que es una fórmula saludable para depurar el organismo. La jornada empieza con un desayuno de té verde y zumo o fruta, y para el almuerzo hacer un consomé solo con verduras (las que quieras, pero en especial puerro, apio y alcachofa por su poder diurético), que hay que consumir de forma regular a lo largo del día (unos dos litros). De postre, elegir yogur o una pieza de fruta. Uno u otro, alterno, se puede tomar también a media tarde. En la cena se debe comer un puré de esas mismas verduras acompañado por un molde pequeño de arroz; o pasta sólo hervida y sin aderezos; o 40 gramos de pan.

Que esta Navidad no signifique tener que aumentar la talla de tus pantalones. ¡Felices fiestas!

 

 

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