¿Qué ocultan los medios?

Por: Abdel Fuentes

Reducir el impacto que un hecho puede provocar en la percepción de las personas implica censurar y restarle importancia a la información.  Generalmente ocurre cuando dueños de medios y otros poderes constituidos le temen al derecho a la información.

Los intereses particulares, la corrupción y el constante afán por evitar que ciertos hechos se den a conocer causan la censura informativa. La censura no es un acto exclusivo de los gobiernos dictatoriales o supuestamente democráticos, hay otros actores, entre estos, los que ostentan el poder económico, los grupos empresariales o comerciales, o incluso los grupos organizados que operan al margen de la ley, todos se sirven de la censura contra medios y periodistas a través de la amenaza, la extorsión y el crimen.

Los medios de información también censuran a los periodistas, sobre todo cuando descubren que ciertos contenidos contravienen sus intereses particulares o los de sus clientes.

La presión y censura contra los periodistas provoca la autocensura.  Los periodistas suelen enfrentar diversos tipos de temores. En los casos de las preferencias editoriales del medio, es decir, de los enfoques subjetivos, algunos  periodistas prefieren la autocensura que el despido.

¿Qué o quién determina que lo que pasa en un país sea calificado de crisis y amerite la sanción moral de la nombrada comunidad internacional? ¿Por qué algunos acontecimientos pasan desapercibidos y otros son maximizados más allá de su realidad objetiva? Una mirada al panorama internacional ayudará a comprender que la respuesta está muy vinculada a la superficialidad y la manipulación.

México terror y narcotráfico 

En México más de 100 candidatos electorales fueron asesinados durante la campaña y otro centenar renunció a sus aspiraciones. Según el inglés Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, el territorio azteca se ubica dentro de la lista de los 10 países más mortales del mundo.

El 2018 se califica como el año más violento, cerca de 16 mil asesinados durante el primer semestre. Datos suministrados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que el primer semestre cerró con 88.7 homicidios diarios, es decir, 3.7 asesinatos por hora.

La relación entre los cárteles de la droga y los gobiernos ha sido investigada durante 7 años por la periodista mexicana Anabel Hernández. En su última publicación, Los señores del Narco, revela que en México no existe guerra entre el gobierno y los cárteles de la droga como lo explicó durante una entrevista con Democracy Now. Cita al jefe de la policía Genaro García Luna por sus vínculos con el cártel de Sinaloa en el gobierno de Felipe Calderón y confirma que el expresidente protegió a la referida organización criminal.

Lo que ocurre en México no ocupa los titulares ni es objeto de análisis y preocupación ante el poco valor que tiene la vida en esa nación.

Honduras silencio cómplice

En Honduras durante noviembre del 2017 y los meses posteriores, la oposición política y otros sectores sociales denunciaron un fraude electoral y la ilegalidad del triunfo de Juan Orlando Hernández a quien la constitución le impide reelegirse.

Cuando la tendencia de los resultados electorales era irreversible a favor del candidato opositor surgió un apagón electoral. Después de varios días de silencio los resultados colocaban a Juan Orlando Hernández por arriba del candidato de la oposición Salvador Nasralla.

La población que salió a protestar por un fraude que la Organización de los Estados Americanos (OEA) admitió, fue reprimida por el ejército y la policía. El Gobierno había decretado el estado de sitio que suspendió las garantías constitucionales durante los primeros 10 días de diciembre de 2017. Esto limitó la defensa de los derechos humanos y la libertad en el ejercicio del  periodismo. Así lo consignó la Coalición contra la Impunidad de Honduras a través de un informe.

¿Fue Honduras centro de atracción informativa para las grandes agencias internacionales de noticia y los medios locales de nuestros países? ¿Qué tiempo y espacio dedicaron a este caso?

Un reporte del “Informe de Monitoreo de violaciones a derechos humanos elaborado por las organizaciones de la Coalición contra la Impunidad, que recoge el período comprendido entre noviembre de 2017 y enero de 2018 revela que 33 personas fueron asesinadas en Honduras. El informe explica que las muertes obedecen al uso desproporcionado de la fuerza y de fuerza letal, por elementos militares y policiales.

Para la gran prensa regional no parece ser noticia ni violación a los derechos humanos que más de mil trescientas personas hubiesen sido detenidas y más de doscientas reprimidas y lesionadas.

La Colombia de Uribe y Santos

En Colombia pese al acuerdo de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia (FARC) los resultados no son alentadores. Mientras la guerrilla entregó las armas, los grupos criminales y el paramilitarismo han resurgido en su persecución y asesinato contra líderes sociales, dirigentes sindicales y defensores de los derechos humanos.  Entre el 2016 y 2018 superan los trescientos veinte.

Es nula la mención que la prensa latinoamericana, estadounidense y europea hacen sobre los crímenes e impunidad cometidos durante los gobiernos de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos.

En Panamá es superficial la cobertura sobre las acusaciones en contra de Uribe, incluyendo la citación a indagatoria que recientemente le ha formulado la Corte Suprema de Justicia por los delitos de soborno y fraude procesal.

La condena de María del Pilar Hurtado a 14 años de prisión no fue objeto de análisis y amplia exposición periodística. La directora de Inteligencia de Uribe fue protegida a fines del 2010 por la administración de Ricardo Martinelli mediante un asilo territorial. En el 2014 fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia de Panamá.

El informe a la comisión de esclarecimiento de la verdad sobre patrones de agresión a personas que defienden los derechos humanos y el territorio en Colombia relacionado con los dos últimos gobiernos revela que la responsabilidad por el ejercicio de la violencia sociopolítica recae en el estado colombiano, “por ejércelo directamente o mediante organizaciones paramilitares que actúan con su consentimiento, dirigiendo su accionar no solo a los alzados en armas, sino llevándola a amplias capas de la población civil desarmada, que caen o podrían caer en el influjo territorial o ideológico de los combatientes”.

Violencia en Nicaragua oposición y gobierno

En Nicaragua las protestas que iniciaron ante la justa reclamación de  diversos sectores en contra del aumento a la seguridad social se tornaron en actos violentos.

Según una diversidad de fuentes existen dos versiones. En una se acusa al presidente Daniel Ortega y a sus huestes policiales y militares de  realizar graves violaciones a los derechos humanos, detenciones ilegales, torturas, tratos crueles y degradantes, y en la otra a las hordas de la oposición  de quemar a personas vivas, realizar torturas y ejecuciones extrajudiciales públicas que incluso han sido posteadas en las redes sociales.

El periodismo responsable debe condenar y denunciar la violencia sin importar quiénes sean sus protagonistas, gobierno u oposición. La versión de medios europeos, estadounidenses y latinoamericanos omite los testimonios de pobladores quienes responsabilizan a grupos opositores de la violencia e incluso acusan a algunos sacerdotes católicos de ser cómplices.

Panameños privados de su libertad

Transportistas de carga de Centroamérica, entre ellos panameños estuvieron en Nicaragua privados de libertad de forma ilegal por más de 30 días. La retención fue protagonizada por sectores violentos que representan a la oposición, pero gran parte de la prensa panameña solo dio a conocer que los canaleros lograron abandonar territorio nicaragüense.

La mayoría de los reportes omitieron formular preguntas como ¿Por qué no podían salir y quién se los impedía? ¿Se trataba de un chantaje o una privación de su libertad? Vaya ejemplo del periodismo objetivo y responsable que tanto pregonan.

Periodismo versus propaganda

Matrices temáticas son insertadas en medios y redes para manipular la información. La descontextualización informativa, el uso de eufemismos, la manipulación de audiovisuales y fotografías, la ausencia de balance y confirmación de los datos, la falta de fuentes, la replicación de las “fake news” o “noticias falsas”, los rumores y especulaciones, la omisión de datos y  la promoción del odio y la violencia que provoca muertes son inadmisibles en el periodismo.

Es responsabilidad del periodista y el medio consultar diversas fuentes y  misión del lector informarse a través de una diversidad de medios.

Hoy internet permite acceder a otro tipo de medio, el alternativo, que suele publicar contenidos con una cara de la realidad internacional que muchos de los medios tradicionales ocultan de forma intencional.

El autor es periodista y docente universitario

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