Ordenan liberar a Lula Da Silva

 

El juez del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región Rogério Favreto ha ordenado este domingo la excarcelación del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a doce años de prisión por el conocido como ‘Caso tríplex’. Lula se encuentra encerrado en la Superintendencia de la Policía Federal desde el pasado 6 de abril.

«Cúmplase con régimen de urgencia en esta fecha mediante la presentación de la Orden de Excarcelación o de esta orden a cualquier autoridad policial presente en la sede de prisiones de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde se encuentra recluido el sujeto», ha apuntado Favreto en su auto.

El tribunal federal concede así el habeas corpus a Lula tras reconocer la sentencia condenatoria en segunda instancia, aunque condiciona el cumplimiento de la pena a una fundamentación que justifique la necesidad de la entrada en prisión.

Además, justifica que la orden de prisión le impide ejercer sus derechos como precandidato a la Presidencia y generaría una falta de isonomía, igualdad ante la ley.

«La ilegal e inconstitucional ejecución cautelar de la pena impuesta al exprsidente Lula no es compatible con sus derechos políticos», ha argumentado el juez, que defiende su derecho a «participar en el debate electoral».

La prensa brasileña destaca que Favreto, el juez que ha ordenado la excarcelación, fue afiliado del Partido de los Trabajadores de Lula entre 1991 y 2010, cuando se dio de baja antes de convertirse en juez.

Doce años de prisión

Lula ha sido condenado por el juez federal Sergio Moro y por un tribunal regional, de segunda instancia, a doce años de cárcel por los delitos de corrupción pasiva y blanqueo de capitales por aceptar un tríplex de lujo en Sao Paulo como pago de la constructora OAS por sus favores políticos.

El exdirigente sindical ha agotado prácticamente la segunda instancia y solo le queda acudir a los altos tribunales, el Supremo y el Constitucional, para revertir la condena. Una vez firme, la sentencia impedirá que pueda competir en las elecciones presidenciales del 7 y 28 de octubre.

Hasta entonces, Lula podrá intentar inscribirse y, en caso de que no se lo permitan, podrá acudir al Tribunal Electoral para que decida. Si consiguiera el estatus de candidato, el proceso judicial seguiría su curso. Y, si finalmente la Justicia da la razón a Moro, ls votos que haya recibido serán anulados.

 

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