Magistrado debe conocer estado de salud de Martinelli antes de atender a defensa

El Supremo panameño dijo hoy que no puede realizar una audiencia para atender peticiones de la defensa del expresidente Ricardo Martinelli, que sigue hospitalizado por una urgencia hipertensiva poco después de su extradición a Panamá, hasta que el juez de la causa se informe de su estado de salud.

La presidencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) señaló que Martinelli fue puesto a órdenes del magistrado en funciones de juez de Garantías, Jerónimo Mejía, que lleva el control de los actos de investigación que afecten o restrinjan derechos fundamentales del imputado o de las víctimas en este proceso.

Mejía realiza en ese sentido las diligencias necesarias para velar por la salud y la vida de Martinelli, diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen), “como derechos fundamentales que le son propios”.

Hasta que el juez Mejía finalice las diligencias para determinar el estado de salud del exmandatario, el Pleno de la CSJ “no podrá fijar una fecha de audiencia para conocer las solicitudes que ha presentado la defensa, ya que aún no está órdenes de este Tribunal Colegiado”, señala un comunicado del Órgano Judicial (OJ).

Mejía realizó ayer una audiencia para escuchar el diagnóstico del médico del Sistema Penitenciario que vio a Martinelli el lunes, cuando fue entregado por EE.UU. a Panamá para que enfrente la causa por interceptaciones telefónicas ilegales durante su mandato (2009-2014), que involucra delitos que suman hasta 21 años de prisión según la acusación fiscal.

Los abogados de Martinelli han presentado varias solicitudes ante la Corte Suprema para el cambio de la medida cautelar de detención preventiva en razón de su estado de salud, algo sobre lo que solo el pleno del Supremo panameño puede manifestarse.

Martinelli fue recluido en la cárcel El Renacer, en las orillas del Canal de Panamá, donde estuvo confinado el general Manuel Antonio Noriega, pero tras una diligencia de comunicación de sus derechos ante Mejía fue ingresado en el Hospital Santo Tomás (HST) por una urgencia hipertensiva.

Los querellantes y las víctimas del espionaje telefónico no se oponen a que se determine el estado de salud del exgobernante pero se quejan de la dilación del proceso por esta situación, incluso dudan de la veracidad de estos achaques.

Martinelli, de 66 años, está en cuidados intensivos en un hospital estatal de la capital por una crisis de hipertensión que se le desató el lunes, después de escuchar del juez de la causa que seguirá bajo detención preventiva debido al peligro de fuga, como dictó en diciembre de 2015 el pleno de la Corte Suprema.

El juez de Garantías se traslado anoche al HST para cerciorarse personalmente la situación y el estado de salud de Martinelli, luego de que el abogado defensor denunciara la “militarización” del hospital.

El exgobernante es procesado por la CSJ por su condición de diputado del Parlacen.

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